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¿Será que maté al príncipe azul?
Veo que ya conocieron a mis mejores amigas y si, así es, ella son las mejores, pero lo que les quiero contar trata de algo más que una simple amistad, es mi historia con Marcos, Bi lo odia aunque diga que es buen chico, Gia estoy segura… de que lo odia aunque muy dentro pero enserio muy... dentro lo quiere, sé que lo hace, aunque sea por mi.
Con respecto a Clareth, ella lo quería como a un hermano, bueno aun lo quiere, resulta que estudiaron juntos desde que eran muy pequeños antes de conocernos a nosotras, pero no amigos de… mejores amigos pero si eran cercanos, y no, no fueron novios, o a menos eso es lo que sé.
Como ya se habrán dado cuenta, jamás hablo de ella, fue Bi quien la metió en este diario, verán, en un principio Bi y Rizz como solía decirle era… mi mejor amiga, era como mi hermana, la quería muchísimo, fue mi amiga antes que Bi aunque hubiese conocido a Bi mucho antes que a Rizz.
En cierto modo, éramos un trio inseparable una vez estando juntas, luego de algunos sucesos Rizz se alejó pero aun así ella estaba ahí, yo lo sabía, pero se alejó, se fue de la ciudad, de vez en cuando, quizá tres veces por mes si tenemos suerte, sabemos de ella pero hasta ahí, hay noches en que me acuerdo de ella y me pongo algo triste por lo que me obligo a tratar de olvidarla un poco, pero es inevitable.
A Gia no la quería en el grupo, en un principio, éramos compañeras pero no las mejores amigas, admito que poco a poco fui conociendo a esa personita tan espectacular que resultó ser y ahora me encanta todo de ella, y sé que puedo recurrir a ella en los momentos en que la necesite, ya saben es mi ángel, ella se queja pero sé que no puede vivir sin mí, Jajaja.
Díganme ¿Una verdadera amiga no nos hubiese aguantado a Marcos y a mí? Pero a lo que iba.
Marcos, Marcos, Marcos, siento… que en estos últimos días es lo único que me viene a la mente.
Todo comenzó en el primer año de segundaria, una amiga lo había agregado por mí en el MSN, y yo no dije nada, en esos momento me apresuraba a ver que me dirían mis amigas por el Chat y él me saludaba, yo simplemente cerraba el chat y no respondía.
A veces al salir de clases él me saludaba y yo le devolvía el saludo por cortesía, era más bajo que yo, eso lo recuerdo bien, yo solo pensaba en el ya mencionado Charles, era el niño de mis ojos y siempre viví no solo enamorada sino ilusionada de él.
En segundo año él ya me escribía más seguido cuando yo me apresuraba para abrir el MSN para hablar con Bi y con Rizz pero jamás le respondí, claro de vez en cuando para que no creyera que lo ignoraba.
Pero ahora a los finales del tercer año de segundaria, y luego de haber desistido de Charles le respondí un "hola" al tan dedicado Marcos, no era un niño sobresaliente en el salón pero tenía sus detallitos, obviamente yo no lo recuerdo, a penas me acordaba de su apellido.
Y luego de ratos de comenzar ha hablar decidí fijarme en aquel chico tan simpático, estaba más lindo que la ultima vez que me había fijado en el, era adorable en pocas palabras, Bi decía que me estaba enamorando, yo le dije que estaba cansada del amor, y de tanto que me lo repitió pensé en el hecho de que yo de verdad estuviese enamorada de él, y si, algo sentía l menos.
A Rizz no le agradaba la idea ya que ella no nos imaginaba juntos, pero no me importó decidí hablar con él. Y así fue fluyendo lo poco de amor que teníamos en ese momento, yo pensé que él me quería como yo a él, pero resultó que no, había otra chica, no quiero nombrarla para no dañar la historia pero si le diré que era una chica… digamos que era extrovertida.
Era ella o yo, él la eligió a ella pero pensé que solo eran unas semanas, ¿cuanto podrían durar? Marcos insistía en hablarme y yo poco a poco me convertí en su mejor amiga, él me lo contaba todo, con él conocí que era sufrir por amor, que era que te doliera el corazón, y que es la depresión.
Él no lo sabía, jamás se lo dije, pero Bi si lo sabía y le molestaba, yo sufría por él y él por ella, y lo peor es que me lo contaba. No saben que hubiese dado por ser ella, luego vinieron los días de escuela cuando ellos estaban juntos, a veces sentía ganas de llorar pero me aguantaba.
Él me pedía que hablara con su novia pero ni ella ni yo queríamos hablar se notaba que no nos llevaríamos bien, no todas las noches pero si la mayoría lloraba por él, les resultara ridículo pero como decía Romeo: “Solo se ríe de las heridas el que no ha sufrido” y yo si sufrí.
Poco a poco me convencí de que no valía la pena estar así por él, y poco a poco me fui desenamorando, Bi me aseguraba que ya aun me gustaba pero yo, en la soledad sabía que no, él ya no me importaba aunque había días en que lo veía y el corazón me latía como antes pero apenas quitaba su mirada o se alejaba todo volvía a la realidad.
Supe que la única forma de olvidarlo era buscando a alguien más que amar ya saben, un clavo saca otro clavo, Rose la prima de Gia cumplía 15 años e hizo una fiesta yo fui, estaba muy arreglada y allí lo vi, era guapo, alto, flaco y dije, “tengo que conocerlo”.
Un amigo. Dann, Me lo presentó se llamaba Alfonso, Alfonso Tovar, tenía el mismo apellido que este amigo por lo que ambos se llamaban primos sin serlo en realidad, hablamos en momentos e intercambiamos números, se los juro, jamás baile con un hombre que no fuese familia hasta ese día, era especial, en un momento sentí que lo tenía enganchado.
Luego de unos ratos sentí como Marcos nos miraba y entendí el por que, Aldo me lo explico, eran compañeros de clases pero tuvieron problemas con novias y bueno, eso acabó mal entre ellos, Marcos decía que no tenía nada contra él, Aldo decía que lo odiaba.
Aldo fue algo que vino inesperadamente pero en el fondo sentía algo especial por él, no solo por que pasábamos horas… hablando por teléfono o por que pasábamos hasta las 3 de la madrugada de un viernes hablando. Lastima que todo acabo cuando me confesó que no solo se había enamorado de mi sino de una de mis mejores amigas de la infancia.
Tal vez hable mucho y parezca real mi sentimiento hacia el chico en cuestión, pero si algo había de cierto es que me sentía mal cuando estaba con él, sentí miedo, pena, miraba a mi alrededor esperando que alguien no nos viera, pero ¿A quien esperaba conseguir? seguramente a Marcos, pero no tenía caso, poco a poco vino un chico que no tiene ni el menor sentido ni importancia para meterlo en mi historia, él lo único que hizo fue arruinarlo todo.
Los meses pasaron y mi amor por Marcos se iba desvaneciendo hasta que me llegó la noticia, habían terminado con su novia, no sabía si emocionarme o si dejarlo pasar, me daba igual lo que le pasara y luego de semanas de hablar, me preguntó…
– ¿Aun me quieres?
–No, ya no.
– ¿Ni un poco?
–Bueno… quizá un poco.
– ¿Podrás amarme de nuevo?
Esa pregunta me hizo pensar pero ya sabía la respuesta.
–Si, es lo más probable.
Y así comenzó todo, él me hablaba me decía que me quería un día dijo que me amaba y yo le respondí que igual, era mentira o quizá verdad, algo en mi dijo que no era cierto, pero algo aun más dentro se emocionó, ya no era igual, ya nada era igual, ¿Cómo explicarlo? en mi interior ya no estaba… Ilusionada, sin dudas mi príncipe azul había muerto. O él que yo creí que era.
Pocos meses después nos hicimos novios y aquí estoy diciendo “Te amo” sin sentirlo pero sonriendo de felicidad al oirlo, sintiéndome algo alejada pero tan nerviosa cuando se acerca, no sé que me pasa pero si sé que haré todo lo posible para que todo acabe bien. Nos lo merecemos.
Al menos soy sincera y se lo dije, ya saben una simple conversación, le aclaré que lo amaba pero que no era mi príncipe azul, que él mismo se encargó de hacerme madurar y dejarme de esas cosas, pero ahora pienso, que después de tanto soñarlo, esperarlo y de haber luchado contra dragonas envidiosas, ¿Fui yo quien mató al príncipe azul o él se suicido por su cuent
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